¿Cómo evitar el fracaso escolar?

Los porcentajes de asistencia se relacionan estrechamente con el desempeño escolar por lo que una baja asistencia puede generar mayores probabilidades de obtener un desempeño académico deficiente.

 

MundoPDT WEBNueva 2 15  

Dimensiones de la deserción escolar:

Se entiende por deserción escolar aquellas dificultades que pueden experimentar los estudiantes durante su trayectoria académica, las cuales muchas veces se encuentran acentuadas por el mismo sistema educativo. Estas problemáticas no se acotan exclusivamente a una dificultad personal del estudiante, sino que más bien hacen referencia a cómo el sistema educativo no posee las herramientas necesarias y adecuadas para adaptar sus modalidades a las necesidades del alumnado. De esta forma, la deserción escolar no se encuentra determinada exclusivamente por un factor individual, también por la interacción entre diversas dimensiones en la vida de un estudiante que confluyen en el resultado del fracaso escolar. En este sentido podemos observar al menos cuatro dimensiones que interactúan entre sí (Rogero, 2012): 

  1. Dimensión económica: Las causas de tipo económicas son uno de los factores que influyen directamente sobre niños/as y adolescentes, a un nivel en que estudios correlacionan positivamente la pobreza infantil como un efecto directo del fracaso escolar, donde se pueden observar claras tendencias a la repetición de pautas y patrones de pobreza en siguientes generaciones. 
  2. Dimensión familiar: Situaciones familiares problemáticas, tales como duelos, separación, etc., son experimentadas con altos grados de sensibilidad por niños y adolescentes, esto puede influir negativamente en los niveles de adherencia y compromiso escolar. Otros factores relevantes también tienen que ver con los roles que juegan los adolescentes en sus hogares, en ocasiones suele suceder que en familias donde las figuras de apego se encuentran ausentes se produce una difuminación de los roles y responsabilidades atendidas por cada miembro de la familia. 
  3. Dimensión escolar: La diversidad de las necesidades y dificultades académicas manifestadas por el estudiantado es tan amplia que muchas veces los establecimientos educativos no logran abarcar y suplir con la totalidad de los requerimientos. En general, las instituciones escolares se rigen por una cultura más bien academicista, obviando el contexto cultural particular de los estudiantes y cómo los procesos adaptativos influyen en su aprendizaje. 
  4. Dimensión política: Las políticas educativas generalmente se encuentran muy parcializadas, atendiendo a problemáticas particulares que pueden beneficiar solo a algunos modelos educativos. Es por ello, que uno de los grandes factores de la deserción escolar se encuentra en las grandes brechas sociales entre instituciones de carácter publico versus establecimientos de educación privada. 

Factores de riesgo:

Las causas de la deserción escolar son diversas, y muchas veces confluyen una multiplicidad de factores que contribuyen en el resultado del fracaso escolar, por lo que en ocasiones las razones que un alumno tiene para desertar pueden ser difusas. Sin embargo, existen algunas señales de alerta a las cuales debemos mantener especial atención (Mineduc, 2020): 

  1. Reprobación escolar: De Witte (2013) establece a través de un estudio una correlación positiva entre la reprobación escolar y las probabilidades posteriores de deserción escolar. 
  2. Ausentismo: Se ha determinado que los porcentajes de asistencia se relacionan estrechamente con el desempeño escolar. Estableciendo que con una baja asistencia se presentan mayores probabilidades de obtener un desempeño académico deficiente (Sahin et al., 2016).
  3. Comportamientos de riesgo: El uso que los estudiantes le entregan a su tiempo libre también dice relación con factores de predicción de la deserción escolar. Comportamientos de riesgo como el abuso de sustancias se relacionan positivamente como predictores del fracaso escolar. 
  4. Involucramiento de la familia: Existe evidencia de la relación que se guarda entre el involucramiento y la cercanía de los padres o cuidadores con los procesos educativos de un estudiante con sus probabilidades de continuidad académica. La pobreza, la falta de un jefe de hogar y la imposición de roles inadecuados en jóvenes escolares son factores que se correlacionan negativamente con la adherencia escolar (Zaff et al, 2019). 
  5. Factores individuales: La motivación intrínseca, el compromiso escolar del estudiante y sus expectativas hacia su proceso educativo, guardan relación con las probabilidades que tenga este de desertar (Román, 2013).

Planes de acción:

Los planes de acción enfocados en la prevención de la deserción escolar no constituyen simplemente una estrategia, sino más bien un despliegue de acciones capaces de abarcar las múltiples causas y factores del fracaso escolar. En este sentido debemos asegurarnos cumplir algunos requisitos: a) fortalecimiento del contacto con los estudiantes; 2) motivación y clases interactivas; 3) involucramiento de los apoderados; y 4) trabajo colaborativo. En su conjunto, estas estrategias nos ayudarán a mantener favorables niveles de adherencia a los programas escolares (Mineduc, 2020). 

Ahora bien, cuando se trata de tratar con una situación particular de un estudiante que nos muestra señales de alerta de incurrir en la deserción escolar existen algunas medidas que podemos seguir (Mineduc, 2020): 

  1. Llevar a cabo un diagnóstico de las problemáticas que acomplejan al estudiante.
  2. Dirigir las estrategias según los resultados de nuestra detección de necesidades. 
  3. Los planes de acción deben ser individualizados a las dificultades del alumno/a.
  4. El programa debe resultar estimulante y motivador para el estudiante, por lo que los materiales deben seleccionarse con cuidado. 
  5. Se debe tener en cuenta el contexto situacional ambiental en el que el alumno se desenvuelve. 
  6. Se deben evaluar progresivamente los avances en el programa, para valorar y realizar ajustes de ser necesario. 

Finalmente, debemos recordar que quien fracasa no son las personas, sino el sistema educativo que no es capaz de hacer efectivo el éxito de todos haciendo eficaz el derecho de todos a la educación (Rogero, 2012). Por lo tanto, es nuestro deber como educadores y asistentes de la educación realizar los mejores esfuerzos en beneficio de los procesos educativos del estudiantado. 

REFERENCIAS:

De Witte, K., & Rogge, N. (2013). Dropout from Secondary Education: all’s well that begins well. European Journal of Education, Part II.

Şahin, Ş., Arseven, Z., & Kılıç, A. (2016). Causes of Student Absenteeism and School Dropouts. International Journal of Instruction, 6(2), 53-66. Recuperado de https://doi.org/10.12973/iji.2016.9115a

Rogero, J. (2012). El fracaso escolar, causas y alternativas. En la calle: revista sobre situaciones de riesgo social, ISSN 2647-5375, Nº. 21, págs. 9-13.

Román, M. (2013). Factores asociados al abandono y la deserción escolar en américa latina: una mirada en conjunto. REICE. Revista Iberoamericana Sobre Calidad, Eficacia Y Cambio En Educación, 11(2), 33-59. Recuperado de http://www.redalyc.org/resumen.oa?id=55127024002

Ministerio de Educación (Mineduc). (2020). Deserción escolar: factores de riesgo y prácticas de prevención en contexto de pandemia. Unidad de Investigación, Centro de Estudios, Gabinete Ministro, Ministerio de Educación. Santiago, Chile. 

Zaff, J. F., Donlan, A., Gunning, A., Anderson, S. E., Mcdermott, E., & Sedaca, M. (2017). Factors that Promote High School Graduation: a Review of the Literature. Educational Psychology Review, 447-476. https://doi.org/10.1007/s10648-016-9363-5

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